Un suave cuento para dormir para recién nacidos donde la noche llega color a color: amarillo, rojo, verde, azul y luego la oscuridad más suave.
El día está terminando. Pero la noche no llega de repente. Viene color por color.
La pequeña colina ahora está llena de color. El sol amarillo, los tejados rojos, la hierba verde, el gran cielo azul. Todo está despierto. Todo es brillante.

Silencio… Las hojas amarillas primero. El sol lo recoge todo, hasta la última gota, y lo lleva detrás de la colina.

Adiós, amarillo. silencio…
El rojo es el siguiente. Baja de los tejados, lento y silencioso, y se acurruca dentro de los tulipanes cuando se cierran para pasar la noche.

Adiós, rojo. silencio…
Ahora el verde también tiene sueño. Se desliza cada vez más bajo y se esconde profundamente en la hierba. La hierba lo retiene suavemente, como un secreto.

Adiós, verde. silencio…
Sólo queda el azul. El azul siempre permanece más tiempo. El azul no llega muy lejos. El azul permanece cerca.
Se extiende sobre la casa, sobre la colina, sobre el árbol, y se convierte en el cielo nocturno.

Azul profundo. Azul suave. Azul soñoliento. Buenas noches, azul. silencio…
Y luego viene la oscuridad. La oscuridad más suave que existe. Se asienta como una manta.

Sobre la colina. Sobre la casa. Sobre ti.
Los colores duermen. Tu duermes.


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