Yawnkin es un pequeño monstruo peludo con dos cuernos diminutos, cuatro dientes pequeños y un gran bostezo.

Todas las mañanas, abre un ojo somnoliento, estira sus suaves y peludos brazos y siente un bostezo que crece en lo más profundo de su estómago. ¡HAAA! Sale redondo y cálido como una pequeña nube.

En el desayuno, Yawnkin intenta comer sus gachas con mucho cuidado. Pero otro bostezo sube de puntillas por su garganta. ¡HAAA! ¡La cuchara se mueve, la papilla se tambalea y salpica! Una pequeña masa cae justo sobre su cabeza.

Afuera, en el patio, Yawnkin mira las flores y los árboles adormilados. Luego vuelve a bostezar. ¡HAAA! Las hojas se elevan en el aire y giran a su alrededor como un suave confeti verde.

Y los bostezos son contagiosos. El gato parpadea y bosteza, miau-haaa. El perro se estira y bosteza, guau-haaa. Hasta el pajarito se esponja las plumas y bosteza, tweet-haaa.

Yawnkin respira más profundamente que jamás haya tomado. Sus mejillas se hinchan, sus cuernos se mueven y luego llega el mayor bostezo del jardín. ¡HAAAAAA! Rueda suavemente sobre la hierba. "Ji, ji", se ríe Yawnkin. "Ese fue uno grande".

Pronto el cielo se vuelve azul y oscuro. Es hora de dormir, pero nadie tiene sueño todavía. El gato se menea, el perro se ríe y el pájaro salta, salta, salta. Todo el mundo es demasiado tonto para sentar cabeza.

Entonces Yawnkin intenta un bostezo más. Este no es grande ni saltarín. Éste es lento. Éste es suave. Éste está calentito. Haaaa… El silencioso bostezo recorre el jardín como una manta.

El gato enrolla la cola y cierra los ojos. Haaa… El perro apoya la cabeza sobre sus patas. Haa… El pájaro mete su pico debajo de su ala. Ja… Las risas se desvanecen en pequeños suspiros somnolientos.

¿Y Bostezo? Mmm. Yawnkin se acurruca formando una bolita acogedora. La luna se asoma entre las nubes, el jardín se queda en silencio y su gran bostezo se convierte en un pequeño susurro de buenas noches. Shhh… shhh… Buenas noches, Yawnkin.


es muy bueno
Muchas gracias 🙂