Era la semana de Halloween en el preescolar.
Miss Hazel trajo una gran cesta llena de calabazas.
«¡Hoy vamos a decorar calabazas!», dijo.
Los niños estaban muy emocionados.

«¿Podemos cortarlas?», preguntó Maisie.
Miss Hazel sonrió y negó con la cabeza.
«Los cuchillos para calabazas son para los mayores. Pero tengo algo especial para ustedes.»
Le dio a cada uno un marcador negro grande.

«¡Pueden dibujar lo que quieran!»
Maisie dibujó una cara graciosa en su calabaza, con dos ojos grandes y una sonrisa ondulada.
otis dibujó una arañita con ocho patas largas.
Zara dibujó un fantasma amable.
«¡Buuuu!», se rió.

Milón dibujó un murciélago negro con alas anchas.
Pipa dibujó un sombrero de bruja.
Y rory cubrió su calabaza con pequeñas estrellas y lunas.

Pronto, cada calabaza se veía diferente.
Algunas eran disparatadas.
Algunas daban un poquito de miedo.
¡Y algunas eran muy, muy graciosas!
Miss Hazel puso todas las calabazas juntas junto a la ventana del aula.
«¡Miren nuestra familia de calabazas de Halloween!»

Los niños aplaudieron y sonrieron.
No necesitaron cuchillos para hacer calabazas de Halloween maravillosas.
Todo lo que necesitaron fueron calabazas, marcadores negros…

y un poco de imaginación.
¡Feliz Halloween! 🎃👻🦇

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